El desarrollo motriz en el segundo año de vida

Hitos y juego

En los primeros años de tu hijo, el desarrollo motor atraviesa numerosas fases importantes, que son decisivas para la coordinación y las habilidades físicas. Especialmente en el segundo año de vida se produce un rápido avance, que puede ser apoyado mediante juegos y actividades específicas. Hoy vamos a echar un vistazo a cómo se desarrollan la motricidad fina y gruesa en esta etapa y cómo ustedes, como padres, pueden fomentar a sus pequeños.

Motricidad fina

La motricidad fina se refiere a la capacidad de realizar movimientos pequeños y precisos con las manos y los dedos. En el segundo año de vida, los niños comienzan a desarrollar la destreza manual, lo que se refleja en actividades como agarrar objetos pequeños, apilar bloques y dibujar con lápices de colores. Los padres pueden fomentar la motricidad fina de sus hijos mediante juegos sencillos como clasificar formas, jugar con pinturas de dedos y hacer collages.

Motricidad gruesa

La motricidad gruesa se refiere a movimientos más amplios que involucran todo el cuerpo. En el segundo año de vida, los niños hacen enormes progresos en su desarrollo motor grueso. Aprenden a gatear, ponerse de pie y caminar, lo que les brinda una nueva independencia y la posibilidad de explorar su entorno. Además, desarrollan habilidades como deslizarse, mantener el equilibrio, trepar, brincar y saltar, que son fundamentales para su buena condición física.

Deslizarse, mantener el equilibrio, trepar, brincar y saltar

Deslizarse en los parques infantiles no solo es una actividad divertida, sino también una excelente manera para que tus hijos mejoren su coordinación motriz y superen sus miedos. Al mantener el equilibrio, los niños aprenden a controlar su postura y a fortalecer sus músculos, mientras que trepar les ayuda a aumentar su fuerza y confianza. Brincar y saltar no solo fomenta la resistencia, sino también la coordinación y el equilibrio.

Primeros juegos con pelota

Jugar con pelotas es una actividad popular en el segundo año de vida de tu hijo. Ayuda a mejorar la coordinación ojo-mano y a perfeccionar sus habilidades motoras. Juegos sencillos con pelota como rodar, atrapar y lanzar apoyan el desarrollo muscular y la mejora de la coordinación de movimientos.

Primeras acciones cotidianas como vestirse y desvestirse

En el segundo año de vida, nuestros hijos también comienzan a aprender primeras acciones cotidianas, como vestirse y desvestirse. Esto requiere motricidad fina, coordinación y concentración. Ustedes, como padres, pueden apoyar a sus pequeños eligiendo prendas con botones grandes o cierres y ayudándoles a aprender los pasos.

Tres ideas de juego que fomentan el desarrollo motor de niños menores de 3 años

1. Búsqueda del tesoro en el área de juego interior:

Preparen un área de juego interior con colchonetas suaves, túneles, cojines y estructuras bajas para trepar. Escondan pequeños juguetes o tesoros en la habitación. Dejen que los niños exploren libremente y encuentren los tesoros escondidos. Esta actividad fomenta trepar, gatear, mantener el equilibrio y la coordinación ojo-mano.

2. Caza de globos de colores:

Inflen varios globos de colores y déjenlos flotar en la habitación. Pidan a los niños que persigan y atrapen los globos. Usen pelotas suaves y ligeras de diferentes tamaños y colores y permitan que los niños intenten lanzarlas y atraparlas. Esta actividad fomenta agarrar, lanzar, atrapar y la coordinación motriz.

3. Juego de cambio de ropa:

Ofrezcan a los niños una selección de prendas con diferentes cierres como botones, cremalleras y velcros. Inviten a su hijo a vestirse y desvestirse por sí mismo. Elogien sus esfuerzos y ayuden cuando sea necesario. Esta actividad fomenta la motricidad fina, la independencia y la autonomía en la vida diaria.

En conjunto, el segundo año de vida es un hito emocionante en el desarrollo motor de tu hijo. Mediante juegos y actividades específicas, pueden fomentar la motricidad fina y gruesa de su hijo y apoyarlo en su camino hacia un estilo de vida sano y activo.

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